
Un polo automotriz líder y altamente competitivo, en plena transición hacia el vehículo eléctrico. Desde su origen con la implantación de Ford en 1976 y con la reciente inversión de PowerCo en su gigafactoría de baterías, el ecosistema valenciano concentra el 11% de la facturación nacional del sector y agrupa a alrededor de 130 fabricantes y proveedores (Tier 1–3).
El sector cuenta con sólida capacidad industrial, clara vocación exportadora y acceso estratégico al mercado único europeo y al eje mediterráneo.
El clúster AVIA articula una cadena de valor integrada y especializada, respaldada por infraestructuras logísticas avanzadas y una estrecha colaboración universidad-empresa. La formación especializada en vehículo eléctrico, baterías y movilidad inteligente, junto con las sinergias con los sectores químico, de semiconductores y aeroespacial, refuerzan su fortaleza tecnológica y la convierten en una plataforma segura y escalable para la inversión en movilidad de nueva generación.

Un hub químico y petroquímico estratégico que impulsa soluciones industriales innovadoras y productos de alto valor añadido. Con cerca de 600 empresas, el sector representa el 14,7% de la industria química española y concentra el 25% de la inversión regional en I+D. Su actividad abarca química básica, polímeros, derivados petroquímicos, fertilizantes, materiales avanzados y farmacéutica, combinando escala industrial con fuerte capacidad exportadora.
Grandes compañías como BP Energía España y UBE Corporation Europe sustentan una cadena de suministro competitiva que abastece a sectores clave como automoción, cerámica, agroalimentación, textil y farmacia. Apoyado por el clúster Quimacova, centros de excelencia en I+D y universidades de referencia, el ecosistema valenciano avanza en biotecnología, nanotecnología y química verde. El liderazgo emergente en hidrógeno verde y las inversiones vinculadas a la cadena de valor de baterías refuerzan su posicionamiento como plataforma industrial preparada para el futuro en Europa.

Un ecosistema líder en España en ciencias de la vida y salud, con capacidades avanzadas en biotecnología, tecnologías médicas y terapias avanzadas. Centros de investigación y hospitales de prestigio internacional proporcionan una base científica, clínica y tecnológica de alto nivel que impulsa la innovación, la transferencia de conocimiento y la atracción de inversión en el ámbito sanitario y biomédico.
A través del clúster BIOVAL y un dinámico entorno de startups impulsado por BioHub VLC, entre otros agentes, conviven multinacionales, pymes innovadoras y empresas emergentes especializadas en ámbitos como genética, reproducción asistida, oncología, terapias avanzadas, salud digital, diagnóstico molecular y biotecnología ambiental. Este ecosistema fomenta la colaboración entre empresas, investigadores y profesionales sanitarios, acelerando el desarrollo de soluciones tecnológicas y tratamientos de nueva generación.
Las sinergias con los sectores químico y agroalimentario, junto con una red universitaria y hospitalaria consolidada y altamente especializada, generan un entorno intensivo en I+D. Todo ello favorece la creación de proyectos escalables, la captación de talento internacional y la proyección hacia mercados europeos y globales.

Más allá de la producción eléctrica, el ecosistema avanza en almacenamiento energético, cadena de valor de baterías e hidrógeno verde. La integración en red y la proximidad a grandes consumidores industriales y a infraestructuras portuarias, junto con las sinergias con automoción, química y semiconductores, fortalecen la viabilidad financiera y la escalabilidad de los proyectos energéticos.

Un polo tecnológico de referencia en el sur de Europa, con más de 2.100 empresas en software, inteligencia artificial, big data y telecomunicaciones, apoyadas por más de 1.500 startups y 33 centros de I+D. La Comunitat Valenciana es la región con más start ups per cápita. Además, la presencia de multinacionales tecnológicas consolida un entorno maduro y preparado para la inversión digital.
Redes de innovación como REDIT y eventos internacionales como Valencia Digital Summit refuerzan su posicionamiento global. La creciente especialización en ciberseguridad, inteligencia artificial y un dinámico sector de videojuegos refleja la disponibilidad de talento y la capacidad emprendedora, generando oportunidades escalables en tecnologías emergentes y transformación digital.

Iniciativas como Espai Aero CV, ESA-BIC Valencia Region y el consorcio Val Space fomentan el emprendimiento, la transferencia tecnológica y la conexión con redes europeas de innovación espacial.
El sector se beneficia además de sinergias con automoción, semiconductores, electrónica y fabricación avanzada, que aportan conocimiento en ingeniería, materiales y sistemas digitales. Estas capacidades abren oportunidades en New Space, defensa, observación terrestre y servicios aéreos.

Un ecosistema de semiconductores en rápido crecimiento que concentra más del 50% del empleo nacional del sector. Con presencia de multinacionales y el impulso del clúster especializado y del campus internacional, la región se consolida como hub europeo en microelectrónica, fotónica y tecnologías integradas.
Respaldada por un sólido sistema universitario y científico, la Comunitat Valenciana garantiza talento altamente cualificado en ingeniería electrónica, diseño de chips, materiales avanzados y arquitecturas de sistemas. La estrecha colaboración entre centros de investigación, startups y grandes compañías favorece la transferencia tecnológica y acelera la industrialización de soluciones innovadoras. La integración con otros sectores estratégicos regionales como automoción eléctrica, energías renovables, industria 4.0, aeroespacio y defensa refuerza el posicionamiento competitivo de la Comunidad Valenciana y genera demanda estable de componentes de alto valor añadido. Infraestructuras tecnológicas y acceso a programas europeos de financiación completan un entorno preparado para proyectos industriales y de I+D.


Estas industrias combinan tradición y capacidad innovadora: cerámicas avanzadas, textiles sostenibles, diseño industrial, producción alimentaria integrada en cadenas globales y un sector turístico diversificado que abarca turismo urbano, litoral, cultural, deportivo y de congresos. La experiencia acumulada y la especialización sectorial han impulsado estándares de calidad reconocidos, así como numerosas best practices en gestión, sostenibilidad y digitalización. La dimensión y trayectoria de estos sectores han consolidado un entorno competitivo basado en infraestructuras modernas, conectividad internacional y una sólida colaboración público-privada.

Con 30 millones de visitantes en 2024, más de 280.000 empleos y el 16% del PIB, el turismo es un motor clave.